lunes, 11 de noviembre de 2013

“Una comunicación democratizada para la Integración”



Las y los participantes del Encuentro Latinoamericano de organizaciones y movimientos sociales, y medios y redes de medios alternativos, comunitarios y populares, reunidos del 4 al 6 de noviembre en Quito, Ecuador, reiteramos nuestro compromiso de priorizar en nuestras agendas de trabajo el apoyo, el fomento y la difusión de los procesos de integración de la región latinoamericana, en el camino de la unidad de nuestros pueblos.

Constituidos en el Foro Latinoamericano de Comunicación para la Integración, instamos a los espacios de la integración a trabajar junto al campo popular en la construcción de la identidad latinoamericano-caribeña. Hoy, la apuesta por una participación social efectiva demanda como condición elemental una socialización de la información amplia y permanente. La consolidación de una agenda para una comunicación que promueva la integración requiere del impulso de los movimientos sociales, de los Estados nacionales y de las instancias regionales.

Las organizaciones y movimientos sociales, los medios y redes de medios alternativos, comunitarios y populares apoyamos la convocatoria a una cumbre de comunicación de nuestros mandatarios, para analizar políticas comunes en materia de información y comunicación, que ponga a la comunicación en la agenda de la integración. En nuestra región, la democratización de la comunicación es imprescindible para que nuestras democracias sean más participativas e inclusivas.

Bajo la consigna de Democratizar la comunicación en la integración de los pueblos, comunicadoras y comunicadores del campo popular latinoamericano manifestamos nuestra decisión de convertirnos en actores y promotores de todos los procesos de integración (CELAC, UNASUR, ALBA, CARICOM, SICA, MERCOSUR).

En ese sentido, apoyamos la creación en el marco de Unasur, del Foro de Participación Ciudadana, e instamos a que ésta se convierta en una instancia decisoria, superando su propuesta meramente consultiva.

En los últimos años, desde el campo popular venimos elaborado propuestas y aportes en torno al tema de la democratización de la comunicación y la integración regional, que acompañan el surgimiento de nuevas normas democratizadoras en varios países de la región y de nuevos medios populares, junto con fortalecimiento de los estatales y públicos.

La comunicación y la información son temas estratégicos para las luchas y disputas políticas, culturales e ideológicas y, si bien es un eje fundamental en los procesos de integración regional que se encuentran en marcha, ninguno de los organismos de integración tiene estas temáticas entre las prioridades de sus agendas.

Es necesario avanzar en la aprobación e implementación de normas que reconozcan la comunicación como un derecho y garanticen su democratización, con igualdad de condiciones y oportunidades para los sectores público-estatal, privado -comercial y comunitario-sin fines de lucro.

Consideramos necesaria una re-significación del papel de la cultura, entendida como eje articulador de los pueblos, y que la comunicación debe tener un carácter incluyente, incorporando las dimensiones de equidad de género, étnica y etaria, respetando interculturalidad de nuestros pueblos y nacionalidades, posibilitando la participación de las mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, campesinos y afro-descendientes, y que esté asociada a distintas luchas de la sociedad.

Desde las organizaciones y movimientos sociales y de los medios de comunicación alternativos, comunitarios y populares apoyamos toda acción tendiente a garantizar la soberanía tecnológica que nos permita romper con la dependencia y el manejo de las comunicaciones e información regionales, mediante la promoción del software y plataformas libres y programas de estándares abiertos.

En cuanto a infraestructura, apoyamos la propuesta en Unasur de avanzar en la consolidación del Anillo Óptico Suramericano, así como la creación y adecuación de normativas y políticas públicas orientadas a democratizar el acceso y apropiación social de internet como nuevo espacio para la formación de corrientes de opinión y pensamiento crítico.

Consideramos necesario, además, incentivar la creación de observatorios de medios que permitan llevar a cabo una contraloría social en todos los niveles, donde tengan un papel activo los movimientos sociales, ciudadanos y la academia. Esto, sumado a procesos de formación y capacitación, puede contribuir a la formación de audiencias críticas.

Desde el campo popular, respaldamos el establecimiento de sistemas de medios públicos, que garanticen la pluralidad y diversidad de la sociedad. El rescate de los espacios públicos es un paso significativo en la construcción de ciudadanía. A su vez, instamos a nuestros Estados a elaborar y/o profundizar políticas públicas que también fomenten el desarrollo de los medios populares y comunitarios.

Las organizaciones, medios alternativos y comunicadores/as integrantes del Foro Latinoamericano de Comunicación para la Integración, en proceso de construcción, convocamos a todos los pueblos latinoamericanos a sumar esfuerzos para hacer valer el derecho a la comunicación; y de igual manera proponemos a las instancias de la integración regional a incluir la democratización de la comunicación como tema prioritario en sus agendas integracionistas.

URL de este artículo: http://alainet.org/active/68752

Golpe bajo al partido oficial


    Ha de ser tan doloroso para alguien perder un lugar cuando sabe que no se lo ganó de la manera limpia utilizando  todas las reglas del juego. Desde hace mucho en Guatemala se han olvidado de las reglas juego o las maneras formales de hacer las cosas. Hablo de los políticos que dicen trabajar en favor de los pobres, ha trabajar por el desarrollo de todos y serán RESPETUOSOS a las leyes que existe para que todos vivamos en paz.

El 11 de septiembre de 2011, cuando se realizaron las elecciones generales, el Partido Patriota que dijo ser respetuosos de la ley, jugó bajo la mesa de forma distinta para que sus marañas no sean tan evidenciadas.

Jugó desde las plazas de funcionarios públicos hasta las diputaciones al congreso de la república. Uno de sus malas jugadas se evidenciaron desde el día de las elecciones, cuando en el departamento de Huehuetenango se arrebatan una currul al partido de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (Urgn) y es entrega de manera fraudulenta a este partido.

Durante dos años y dos meses se libró una batalla entre ambos partidos donde el desenlace favoreció al partido de izquierda. La satisfacción para el partido ganador pues no se pudo esconder en los pasillos del Tribunal Supremo Electoral, cuando entregaron el credencial al que ahora es diputado Walter Félix, por departamento de Occidente. 

Queda en ridículo el exdiputado fraudulento Alejandro López Soto quien se prestó a este juego sucio. Es posible que desde el partido central de PP, no han de sentir la ausencia de López, tampoco en el congreso porque tienen la mayoría de las currules. Sin embargo, en el departamento huehueteco se perderá la fuerza desde las tomas de decisiones y los proyectos que son destinados a este departamento, aunque el diputado que llega es por el mismo departamento, pero no por el mismo partido.

Que no se nos olvide que también el partido oficial ganó la presidencia acudiendo a acciones ilegales, las campañas adelantadas son una de ellas. ¿Son respetuosos de la ley?





domingo, 6 de octubre de 2013

El nuevo proceso de Contacto Migrante

  
FOTO: Facebook/Contacto Migrante


    Nadie puede negar su vinculación con la migración.
    
Como parte de la formación de opinión y generador de reflexión y participación ciudadana, desde hace cinco años se transmite en las radios afiliadas y aliadas a la Federación Guatemalteca de Escuelas Radiofónicas FGER, el programa Contacto Migrante, donde intenta visibilizar y sensibilizar a la población y a las partes vinculantes a esta temática: gobierno de turno, organizaciones pro-migrantes nacionales e internacionales; donde muchos lo abordan como un problema y en la otra parte como una oportunidad de vida a causa de la falta de oportunidades de superación en el lugar de origen.
     En un principio se contó con la participación y colaboración en el proceso de fundación a Carlos Zipfel, Angélica Hernández y Luis Aguilar, donde el programa llegó a ser un nuevo espacio de opinión, reflexión y participación, en el seno de la sociedad como lo ha hecho Fger durante los cuarenta y ocho años de vida institucional.
      Posteriormente, la producción de este espacio llega a manos de Rosa María del Cid, con la expectativa de cualquier proceso, dando un nuevo aire a Contacto Migrante. Durante ésta etapa se vinculó Juan Carlos Chanta, para diversificar y llevarlo en un paquete de radiorevista a la audiencia.
     Han pasado cinco años de vincular a la población a este espacio y lo seguiremos haciendo. Ahora en el 2013, se nos da la oportunidad a Esmeralda Mejía y a mí –Simón Antonio Ramón-, de seguir con este espacio,  porque durante este tiempo su existencia ha sido uno de los referentes de la población de información y una plataforma de comunicación sobre la temática.
   Desde la producción de este espacio radiofónico con el apoyo de secretaría ejecutiva y la junta directiva de FGER, les damos la bienvenida a esta nueva temporada, esperando llenar sus expectativas acerca del programa.
   La trasmisión del programa se realiza los lunes, las cinco de la tarde por las radio de Cadena Radial FGER, www.fger.org, y la retransmisión en Radio Universidad 92.1 fm, las nueve de la noche.

domingo, 28 de julio de 2013

Representante de San Juan Chamelco, gana el certamen de Rabin Ajaw

Foto: Espacio Abierto/Prensa Libre




En el marco del cuadragésimo quinto certamen de Rabin Ajaw, donde participaron noventa y nueve señoritas, representante de varios municipios del país. 

Para la representación de este año, fue electa, Lesly Yesenia Tupil Tzub, quien representaba a San juan Chamelco, municipio del departamento de Ata Verapaz. 

Lesly Yesenia, es estudiante de Ciencias Jurídicas y Sociales, de veinte años de edad. Quien pidió al presidente de la república, Otto Pérez  Molina, que ayude a las mujeres indígenas y que procure la seguridad para población.

Fuente:



domingo, 9 de junio de 2013

Reconsiderando las utopías: entrevista a Mario Roberto Morales

 POR:
Rozina Cazali

Revolución, izquierda e incluso comunismo son palabras que evocan un pasado histórico, además de ideales asociados a cambios políticos, sociales, religiosos, culturales y económicos. Mario Roberto Morales, uno de los intelectuales más prestigiosos de nuestro país y protagonista de importantes debates que genera desde sus columnas de opinión, plantea la urgencia de abordar una profunda crítica de los términos en los que se percibe a la izquierda en general y también de lo que ha sido la experiencia de los intelectuales de izquierdas en Guatemala. A través de la presente entrevista, analiza las intenciones de pasquines como el de la Fundación contra el Terrorismo para subrayar lo impostergable de discusiones sobre el deterioro, vigencia o reconsideración de aquellas palabras y de la utopía como territorio ético de acción.

Rosina Cazali: ¿De qué comunismo habla la Fundación contra el Terrorismo?


Mario Roberto Morales: Del “comunismo” que pobló la mente paranoica de Joseph McCarthy en los años 50 del siglo XX, el cual encarna las características satánicas que conforman la ideología fascista conocida como “anticomunismo”, un rosario de maldades sin cuento atribuidas al desaparecido régimen soviético de Stalin. Y aunque Stalin sea tristemente célebre por haber aniquilado a millones de sus compatriotas por disidentes, las nociones que conforman el anticomunismo como ideología fascista son de una estupidez catedralicia para cualquier mentalidad medianamente culta, pues sólo una caterva de ignorantes supersticiosos pudo creer que los comunistas devoraban niños a la cena o que mataban a los ancianos por inútiles o que obligaban a las mujeres a ser promiscuas en nombre del “bien común”, como reza la propaganda anticomunista.
En realidad, el anticomunismo es una ideología para masas miedosas y serviles, pues sólo en este tipo de personas puede prender semejante despropósito. Al socialismo real se le pueden hacer muchísimas críticas fundadas y justas. Pero el anticomunismo es a todas luces sólo una broma criminal que sirvió para meterle miedo a la desinformada sociedad estadounidense y permitir así que, en nombre de un “enemigo externo” satánico, la industria armamentista creciera desproporcionadamente enriqueciendo al ala más derechista del Partido Republicano, que es la que hoy impulsa las guerras vigentes en todo el mundo (bajo la misma “razón”).

RC: ¿Cómo se insertó en América Latina la ideología anticomunista?

MRM: La ideología anticomunista prendió fácilmente en la incultas y serviles derechas católicas de la América Latina de los años 50, pues éstas vieron en él una réplica de las Cruzadas medievales. Y, gracias a las condiciones atrasadamente iglesieras y oligárquicas de países como el nuestro, así lo siguen viendo los hijos y nietos de los fascistas del pasado. Por eso es que el anticomunismo de la frankensteinniana Fundación contra el terrorismo es el mismo del momificado Movimiento de Liberación Nacional (MLN), autollamado “partido de la violencia organizada”, una agrupación fascista al servicio de la oligarquía guatemalteca, a la que le cabe la “gloria” de haber estado compuesta por la servidumbre que ayudó al truncamiento del proceso de modernización de la economía capitalista y del Estado democrático, emprendido por Jacobo Arbenz. El “satánico” enemigo común de estos dos engendros son “los comunistas”, es decir, todos aquellos que no están dispuestos a servir sin condiciones a la oligarquía y al ejército. La mencionada Fundación llama ahora “terroristas” a quienes considera “comunistas”, ilustrando con ello la única manera que conoce la derecha fascista de “estar al día”.

RC: ¿Cómo se ve actualmente la noción de anticomunismo en lo internacional y en lo local?

MRM: Actualmente el anticomunismo está tan devaluado en el mundo que el mismo Estados Unidos lejos de apoyarlo lo ignora. Pero en un país como el nuestro, con un pasado fascista y una ultraderecha neoliberal y militarista, vemos florecer organizaciones como la Fundación contra el terrorismo, la Asociación anticomunista, Avemilgua y la Liga Pro Patria, las cuales son agrupaciones cavernarias –compuestas por gente increíblemente inculta–, las cuales llaman “terroristas” a los activistas de derechos humanos, los intelectuales de izquierda, las feministas y los estudiantes de la Universidad de San Carlos. Todo esto se encuentra profusamente ilustrado, en su aspecto doctrinario y de denuncia directa, en un documento titulado “Informe preparado para el Presidente de la República y autoridades gubernamentales en materia de seguridad, justicia y desarrollo energético”, escrito por Miguel Lisandro Castillo Girón, profesor del Instituto de estudios políticos y relaciones internacionales de la Universidad Francisco Marroquín (neoliberal), en el cual se criminaliza la protesta social contra la minería y los movimientos populares en general, enmarcándose en la fascista Política Nacional de Seguridad del gobierno kaibil de Pérez Molina (MRM, “Promoviendo la conflictividad”, elPeriódico 30-1-13). Esta misma dependencia de la UFM produjo un libelo firmado por un tal Anton Koursinov, en el que se ataca a la FLACSO-Guatemala en nombre del anticomunismo de guerra fría. ¿Hay mayor atraso y estupidez que éstas en lo relativo a la intención política fascista (franquista) de justificar la represión y el aniquilamiento de activistas comunitarios, estudiantes e intelectuales?

RC: ¿Quiénes representan esta visión?

MRM: La gente que pergeñó este panfleto es la misma que ahora busca negar el genocidio y salvar a Ríos Montt, amenazando con la muerte a quienes aprueban el veredicto histórico del pasado 10 de mayo. Además de las organizaciones fascistas ya mencionadas, se trata de los “camisas blancas” (de la UFM) del caso Rosemberg, del CACIF y demás agrupaciones empresariales de ultraderecha, incluidas las fundamentalistas protestantes. Todas estas son las que hablan de “comunismo” y “terrorismo” en la actualidad. Es decir, la canalla fascista integrada igualmente por torturadores y profesores universitarios, pastores evangélicos, secuestradores y robacarros, habiendo pasado por las conocidas piaras de wannabes clasemedieros de derecha “cool” y “posmo” que disparatan con torpeza e impunidad en los medios masivos oligárquicos. Este es el anticomunismo “aggiornato” de Guatemala.

RC: ¿Estarías de acuerdo con que hay un lado tragicómico en la publicación titulada “La farsa del genocidio en Guatemala”?

MRM: Ese pasquín es plenamente risible. No es trágico. Y lo mismo puede decirse de los que lo han seguido. Lo que es trágico es lo que la derecha que lo produjo ha hecho en Guatemala. Pero la publicación es sólo estúpidamente risible. Ni siquiera llega a ser cómica, porque la comicidad implica ingenio, agilidad mental. Y esto es pura “inteligencia militar”, valga la contradicción. Es el típico panfleto anticomunista de los años 50: truculento, melodramático y, ahora sí, terrorista. Diseñado para espantar a mentes débiles. Se trata de pura basura intimidatoria, digna de La Mano Blanca, el CADEG y El Buitre Justiciero.

RC: ¿Qué vigencia tienen los temores que busca remover y revivir el discurso de esta publicación?

MRM: Ninguna vigencia. La era bipolar se acabó. Y en Guatemala no sólo no hay comunistas sino que tampoco hay izquierda organizada que tenga algún peso político. La idiotez del anticomunismo “retro” de la actualidad es el único recurso que tiene la especie en extinción de dinosaurios de guerra fría que deambulan a destiempo por ahí, para protestar porque la Historia los ignora y ellos no logran comprenderlo y menos aceptarlo. Hoy, quienes luchan no son comunistas, sino comunidades cuyo entorno es envenenado por la minería, y también las víctimas del genocidio contrainsurgente perpetrado por sabuesos uniformados, cuya pedestre calidad humana está a la vista en sus declaraciones a los medios masivos.

RC: Digamos que esta publicación es, para decir lo menos, una curiosidad. Sin embargo, indirectamente, abre la puerta a una discusión necesaria: ¿es posible reconsiderar la idea de comunismo? ¿Qué vigencia tiene su esencia y conceptos básicos?

MRM: Comunismo le llamó Marx a la etapa superior del socialismo, cuando las fuerzas productivas hubieran llegado a un desarrollo tal que el Estado no sería ya necesario porque no habría para qué normar lo que se tendría que hacer con el excedente productivo, ya que nadie tendría necesidad de trabajar para nadie. En otras palabras, el comunismo es una utopía. Y la utopía es una guía para la acción, no un punto de llegada. Es como la Estrella de Belén, que señala el camino. Pero una vez llegados al punto que la Estrella señala, ésta sigue estando distante, marcando el camino para nuevos puntos de llegada. La utopía, pues, no es realizable, porque dejaría de ser utopía. Eso era el comunismo: una meta que guiaría a la sociedad socialista. Pero esa posibilidad se truncó. Lo que se plantea actualmente es la posibilidad de democratizar el capitalismo para crear así condiciones de volver a transitar el camino hacia el socialismo de maneras adecuadas a las nuevas circunstancias. La utopía comunista ni siquiera resulta pensable políticamente porque la política es el arte de realizar lo que es posible, no lo que es imposible. Y en este momento no sólo el comunismo, sino también el socialismo, son imposibles. Lo que es necesario hacer es democratizar el capitalismo mediante el apoyo a la pequeña empresa y la pequeña propiedad agrícola. Y en nuestro medio el único impedimento para esto es la oligarquía y sus sabuesos: la canalla fascista y la universidad neoliberal (que son lo mismo).

RC: ¿Y el concepto de izquierda?

MRM: La izquierda como concepto denota una fuerza política que lucha por el bienestar de las mayorías y no sólo por el de las élites. Mientras haya personas que luchen por esto, habrá izquierda. En nuestro medio, la izquierda es un conjunto disperso de grupos e individuos (remanentes de la guerra) con demasiados resquemores personales entre sí como para converger en nada. Es necesario que la generación de la guerra se muera para que surja otra izquierda. Pero no hay que esperar a que muera de muerte natural. Una nueva generación de izquierda puede matarla ignorándola y planteando algo diferente, que pase por democratizar el capitalismo hasta donde esto sea posible: una izquierda anti-oligárquica, pro-pequeña empresa, y conocedora de las posibilidades del país en materia de una productividad que incorpore a todos en el empleo, el salario y el consumo, a fin de superar nuestro estado económico actual, basado en las remesas de los “ilegales” y el lavado de narco-dinero, el cual constituye la sangre del sistema financiero oligárquico. El panfletarismo setentero de izquierda debe morir junto con el de derecha de la Fundación terrorista. Porque ambos extremos se tocan en su discurso truculento, hemoglobínico, demagógico y desfasado.

RC: Antes de reabrir un canal partidista, ¿la izquierda debe emerger como forma de pensamiento, como postura ante la sociedad?

MRM: No hay recetas en este sentido. Creo que el pensamiento de izquierda resurge en algunos intelectuales que empiezan a producir pensamiento político. También en algunos medios masivos independientes y en los movimientos de masas contra la minería y el genocidio. Y este es un fenómeno intergeneracional que involucra a amplios sectores de la sociedad civil. Lo deseable es que nada de esto dependa exclusivamente de la cooperación internacional porque, para que sea efectiva, la agenda política de emancipación debe ser enteramente propia y no estar al servicio de agendas ajenas. Si no, seguimos en lo mismo: trabajando para otros.

RC: En Guatemala, ¿qué oportunidades reales tiene una postura de izquierda? ¿Desde dónde puede emerger?

MRM: Hay mucho oportunista “de izquierda”, progre y políticamente correcto deambulando por ahí. Y en esta categoría caben hombres y mujeres, indígenas, ladinos y criollos. De ellos no surgirá nada porque ya habría surgido, han tenido mucho tiempo y dinero para actuar y no han hecho nada. Un proyecto político (no sólo una postura) de izquierda pasa por luchar por la democratización (o des-oligarquización) del capitalismo y no por consignas absurdas como “Socialismo o muerte” (la cual me parece de una irresponsabilidad sospechosa) o “Apostarle al futuro” y tonterías biempensantes por el estilo. Como todos los proyectos de izquierda, este debe nacer del pueblo y de sus intelectuales orgánicos, no de las agencias de cooperación ni de sus burócratas progres. Las oportunidades de un proyecto de izquierda son enormes, siempre que la gente que lo impulse sea inteligente y culta, y no panfletaria ni amargada ni resentida. La política es un arte que se ejerce mediante la lucidez, y ésta requiere frialdad cerebral y ardor emocional, combinados en dosis adecuadas según la situación. Lo que les toca hacer a los intelectuales de izquierda es formar cuadros políticos de izquierda crítica que estén a la altura de la coyuntura local y global, a fin de echar a la basura a la clase política tonta, inculta y corrupta que infesta la institucionalidad democrática en un porcentaje demasiado elevado para lo que nos conviene como pueblo.

RC: ¿Cómo te explicas que políticos que en su juventud fueron gente de izquierdas, con inquietudes intelectuales, estén en contra de procesos de aplicación de justicia como el que vivimos actualmente?

MRM: Dinero… protagonismo… liviandad… aseguramiento de vejez… endeblez moral católica…

RC: Tradicionalmente ser de izquierdas es ser anticapitalista. Actualmente, lo que consideraríamos como izquierda, ¿tendría que ser anti-neoliberal?

MRM: Claro. Porque el neoliberalismo es la ideología del capitalismo en su fase corporativa transnacional o pos-imperialista. Lo cual no quiere decir que el imperialismo haya desaparecido. Sólo significa que cambió de mecanismo de acumulación.

RC: Pensando en las nuevas generaciones, para las cuales la televisión y la computadora son la escuela primaria, donde aprenden a desear y consumir, ¿cómo transmitirles la necesidad de poner en cuestión esa lógica consumista que se ha vuelto canónica?

MRM: A gran cantidad de jóvenes hay que darlos por perdidos y no gastar energías en rescatarlos. Ocurre con ellos lo que con los viejos árboles torcidos: que ya no se enderezan. Hay que poner el ojo en la niñez y en la juventud reciente. Con ellos hay que trabajar para que aprendan a manejar el código letrado y no sólo el audiovisual, que es aquel cuyo consumo compulsivo produce el intelicidio que se expresa en las adicciones al internet, al chateo, a los videojuegos y a la liviandad relativista “cool” y “posmo” de las redes sociales. Esto se lograría por medio de tomar el control del sistema educativo. En Guatemala, ciertas agencias de cooperación y la derecha neoliberal, así como el esencialismo “maya” han hecho un enorme daño a los contenidos educativos. Pero todo eso es reversible si tomamos el control del Estado y desde allí replanteamos el sistema para caminar hacia una educación historicista, crítica (de ejercicio del criterio) y radical (de ir a la raíz causal de los problemas). Los padres de familia preocupados por el intelicidio al que están expuestos sus hijos, deberían leerles libros antes de que aprendan a leer por su cuenta. Así establecerían un vínculo afectivo entre ellos, el objeto libro y el universo sin fin de la imaginación literaria, la cual es básica para desarrollar la creatividad, que es la forma en que un ser humano expresa su libertad. No haciendo clic en una manita prefabricada para no decir sino “me gusta”, renunciado con ello a la opinión fundamentada y al juicio crítico. Quien no tiene imaginación, no es libre.

RC: Frente a ese panorama de tanta aridez irracional, ¿cuál es tu aporte y postura como intelectual de izquierdas?

MRM: Lo que yo trato de hacer es librar la lucha ideológica como “intelectual público”, esa clase de intelectual que Gramsci proponía como alguien que no permanece encerrado en la academia. Lo hago desde el periodismo de opinión, desde la cátedra universitaria y desde el ensayo político. También desde la literatura, con mis novelas sobre todo. Y desde hace algunos años me he dado a la tarea de asistir gratuitamente a jóvenes que así me lo solicitan a forjarse una cultura política bajo principios de historicidad, criticidad y radicalidad. Es decir, estudiando los hechos sociales históricamente por medio del ejercicio autoformado del propio criterio libre y yendo a la raíz de los problemas, que es lo que quiere decir radical. Ahora bien, independientemente de este esfuerzo, de hecho existe ya en el país un pequeño pero efectivo grupo de jóvenes intelectuales de izquierda (dispersos y provenientes de distintos estratos sociales e instituciones educativas) que bien podrían constituir un “bloque histórico” que, como quería Gramsci, contribuya a darle forma y orientación al cambio social en esta era de globalización del capitalismo corporativo transnacional y de posmodernidad “cooltural” masiva. En cuanto a mi postura, en mi país, ésta es anti-oligárquica. En el plano internacional, me ubico con las posiciones de la alterglobalización, el ecologismo político, el feminismo no-antimasculino, el relativismo cultural crítico y la democratización del capitalismo como táctica de crear condiciones para rehabilitar la posibilidad de caminar hacia la construcción de un socialismo que supere al “socialismo real” de la guerra fría; esto, a partir de alianzas interclasistas, las cuales extraerían su naturaleza de la situación concreta del país de que se trate. Para mí país, he propuesto el diseño de un “interés nacional” multiclasista que nos incluya a todos en el empleo, el salario y el consumo, e incluso he llegado a proponerle a la oligarquía no sólo ser clase dominante, sino también clase dirigente de un proyecto capitalista democrático, en condiciones de igualdad con la pequeña burguesía, las capas medias y las masas populares. Y esto no es utópico. Es el único camino que le queda a la oligarquía para sobrevivir. Si no lo hace, la conflictividad social la derrocará inevitablemente. No digamos a los sectores militares y neoliberales fascistas que son sus perros de presa.

RC: Se habla mucho de reconstruir nuestra sociedad. Pero no existen planos sobre una construcción previa. Ya no hay coordenadas de lo que soñamos y una revolución puede ser más bien una pesadilla…

MRM: Lo que se destruyó fueron las coordenadas que articularon el pasado. Y lo que menos conviene es vivir en la nostalgia “de lo que pudo haber sido y no fue”. Esto está bien para el bolero. Pero no para el pensamiento creativo ni la acción política. Como quería Mariátegui, la revolución será “creación heroica” o no será. A mi generación le toca ahora formar cuadros nuevos que piensen por sí mismos, y no que piensen como nosotros pensamos ahora y mucho menos como pensábamos cuando protagonizamos los hechos de izquierda cuyos efectos siguen marcándole el paso a nuestra sociedad. Este es el gran error de la universidad neoliberal: que forma robots repetidores y estanca su pensamiento y lo hace moverse en círculo, sin posibilidades de desarrollo. Ahora bien, esto no quiere decir que haya que olvidar el pasado o romper artificialmente con él, porque si no comprendemos de dónde venimos, no podemos saber hacia dónde vamos. En tal sentido, a los nenes “rebeldes” que hasta hace poco descalificaban (con aburrimiento existencialista “retro”) el conflicto armado como algo pasado de moda, les cae al pelo esta bofetada en la cara que es el juicio a Ríos Montt, para que despierten de su exhibicionismo estéril y tomen partido. Pero, insisto, no hay que preocuparse de los jóvenes que ya están torcidos. Hay que centrarse en los que buscan comprender críticamente su país, y en la niñez. Con ellos se puede diseñar un plan de futuro que nos incluya a todos en el trabajo y la prosperidad, y no sólo a las élites. Con ellos se puede construir un interés nacional multiclasista conformado por un proyecto económico basado en la productividad, por un proyecto político basado en la plena ciudadanía democrática de todas las clases sociales, y por un proyecto intercultural que garantice la práctica igualitaria de todas nuestras diferencias étnicas.

RC: ¿Qué diferencias se demarcan entre una visión de derechas y una de izquierdas sobre la cultura?

MRM: La derecha ve la cultura como un producto cosmético y de consumo hedonista (me gusta o no me gusta, es bonito o es feo) porque su escasa formación intelectual le impide relacionar la producción simbólica con los movimientos de la economía y la política y, por tanto, no puede leer correctamente ni el arte ni las culturas populares y tampoco los productos de la industria cultural. Con todos ellos establece sólo relaciones de consumo. La izquierda por su parte sí tiene toda una producción artística y de crítica cultural que está a la vista del mundo. En nuestro país, la gran mayoría de los intelectuales y artistas de importancia desde principios del siglo XX ha sido de izquierda.

RC: En un sentido ético, ¿es viable creer en palabras como utopía o solo hay que rescatarlas cada cierto tiempo?

MRM: No se trata de creer o no en la palabra utopía ni de idear un mecanismo fijo de rescate de la misma cada cierto tiempo. En este momento no es utópico luchar por la democratización del capitalismo como táctica para crear condiciones a fin de replantear la posibilidad socialista. Una vez allí, la utopía puede emerger de nuevo como algo políticamente útil. Ahora bien, como guía estratégica de largo plazo, la utopía siempre seguirá funcionando en las mentes y en los corazones de la gente lo suficientemente sensible como para que le importe la suerte del prójimo y la suya propia. La utopía, como dije, es una guía para la acción.


lunes, 3 de junio de 2013


La importancia de abordar temas de interés, en los medios de comunicación demuestra su compromiso social cumpliendo con uno de los fundamentos de la concientización y promoción de los Derechos humanos, para ello el Programa Radiorevista Contacto Migrante, de la Federación Guatemalteca de escuelas Radiofónicas FGER, ha puesto en la mesa de debate el tema de Migración como uno de los más vulnerados en los últimos años. A partir de hoy 3 de junio, será tranmitido en horario estelar de las 21:00, en la Radio Universidad, 92.1 fm.

Noticiero FGER Maya K´at se transmite en Radio USAC

Hoy las 20:00 horas, dio inicio la transmisión del Noticiero Intercultural Fger Maya K´at, Las noticias sin fronteras, de la Federación Guatemalteca de Escuelas Radiofónicas FGER,en la Radio Universidad, de la Universidad de San Carlos de Guatemala. 
  

Tejidos de un periodismo en disputa de sentido

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